En nuestro proyecto educativo creemos firmemente, que la incorporación del inglés como segunda lengua, es de vital importancia para conseguir un alumnado que alcance una completa integración en el mundo actual. Adquirir y tener conocimientos de inglés en un nivel con la categoría de bilingüe se ha convertido en imprescindible en la sociedad moderna, tanto en el marco de la realización de estudios superiores, en el ámbito laboral y
empresarial, así como a nivel de investigación.

El proceso de aprendizaje de una lengua se produce a muy temprana edad primero por imitación y repetición, y a continuación con el estudio para el conocimiento de la misma. Basándonos en este proceso natural, se estructura la introducción de la lengua inglesa en nuestro proyecto educativo.

Si nos fijamos en el modo en que los niños/as aprenden su lengua materna, vemos cómo la estructuran mediante procesos de reconocimiento e imitación del lenguaje de su entorno; primero escuchando y comprendiendo y más tarde produciéndolo. Este proceso es inconsciente y el niño/a no repara en la estructura gramatical, ni los morfemas verbales (persona, número, tiempo y modo) o nominales (género y número de adjetivos y sustantivos) presentes en el idioma. Simplemente lo está aprendiendo y asimilando de forma natural e intuitiva.

Al introducir una segunda lengua a edades tempranas conseguimos que se acerquen a ella del mismo modo que a su propia lengua materna, lo que marca una gran diferencia entre aprender un idioma de niño o de adulto.